
La verdad es que pasamos por la vida allí sonriendo y de repente no te das cuenta de lo que realmente se vive detrás de la que llamaré cortina de felicidad. Existe mucho dolor, tristeza y desesperanza. Dolores que parecen insuperables.
La vida cambia por etapas que nos permiten vivir y alzar un poco esa cortina y mirar o en otras ocasiones vivir un poco lo que los demás están viviendo para desarrollar nuestra empatía como seres humanos, o en otras palabras desarrollar un amor puro y genuino.